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¿POR QUÉ PEDIR EL RETIRO DE ALGUIEN A QUIEN SE LE PUEDE GANAR?


Siempre he dicho que no hay dos cosas que se parezcan tanto como la politica y la pelota.

Digo esto por la estrategia de campaña del PRM, de querer confundir a un electorado, con falsedades que a todas luces se le ve la maldad por encima de la ropa.

Primero lanzaron una campaña de colocar al candidato del PLD, Gonzalo Castillo, en un lejano tercer lugar de la preferencia electoral, con un pirrico 12% y hasta un 16%.

Segundo, su vocero oficial Roberto Furcal, acaba de meter la pata en excremento humano, y la lengua en agua hirviente, al decir que la cúpula del PLD, está pensando en sustituir a Gonzalo por otra figura que pueda ganar las elecciones.

Cabe preguntarle a Roberto Furcal y a todos los perremeistas.
¿ Si Gonzalo no sirve, por qué alegrarse de que lo cambien? ¿ No seria mejor que lo dejen para ganarle mas facil?

¿ Si usted está jugando frente a un pitcher flojo y malo? ¿ Quiere que se lo cambien y le pongan otro que lance a mas de 100 millas por hora?

Lo que pasa es,que en la dirigencia del PRM, hay un temor de que el PLD no gane en primera vuelta, y para ellos es mejor que quede en primer lugar,Abinader en segundo y Leonel en tercero, para luego en una hipotetica segunda vuelta, tratar de ganarse el voto de los leonelistas.

Pero con lo que no cuentan los perremeistas, es que peledeistas y leonelistas vienen del mismo partido al cual ellos han vivido amenazando con llevarlo a prisión, acusado de corrupción.

Ya lo dijo su candidata a la vice presidencia, la señora Raquel Peña, que no habrá borrón y cuenta nueva en materia de corrupción en un gobierno encabezado por Abinader.
¿ Se salvarán los leonelistas en un gobierno de Abinader de ser conducido a los tribunales?

Pienso que no, por eso los leonelistas y peledeistas, si se da una segunda vuelta, sea cual sea el escenario, están compilados a pactar el uno con el otro.

El PRM y su candidato, no tienen posibilidades eĺectorales, ni en primera ni segunda vuelta, no van a lograr sentarse en la silla presidencial, ni en la de ninguna instirución del Estado.

Autor
Roberto Paulino.
Comunicador Social.

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